Lunes, 8 de la noche. Mamá está en videollamada con el jefe, el hijo mayor está descargando el juego nuevo, la pequeña ve dibujos en el televisor de la sala y papá solo quiere ver el partido tranquilo.
De un momento a otro, el jefe queda congelado con la boca abierta, el juego se queda en 3%, los dibujos se ven en cuadritos y el penal... nadie sabe si fue gol.
Si en tu casa pasa algo parecido, el problema casi nunca es el televisor o el celular. Lo más probable es que el internet no alcance para todo lo que hacen al mismo tiempo.
Primero, ¿qué es un mega?
Los megas (o Mbps) miden qué tan ancha es la vía por donde llega el internet a tu casa. Cada película, juego o videollamada es un carro. Si salen pocos carros, cualquier vía sirve. Pero a las 8 de la noche, cuando todos en la casa se conectan, una vía angosta se vuelve un trancón.
Entonces la pregunta útil no es cuánto necesito para ver Netflix, sino cuánto necesitamos todos a la vez, en la hora más pesada del día.

